Acudir a un centro de diagnóstico por imágenes para obtener una radiografía, una resonancia magnética o una ecografía puede proporcionarte información importante, a menudo vital, sobre lo que sucede dentro de tu cuerpo. Pero esas pruebas son costosas, a veces difíciles de programar y no siempre muestran una visión completa de tu salud.
Sin embargo, existe otra vía por la cual los profesionales médicos pueden obtener una visión valiosa de tu bienestar, sin realizar pruebas de sangre ni utilizar equipos de alta tecnología: simplemente observan algunas de tus partes básicas del cuerpo.
Así es como la piel, las manos, los pies y las uñas pueden contar una historia importante.
Piel
La piel está formada por agua, proteínas, grasas y minerales; es el mayor órgano del cuerpo y puede revelar mucho más sobre ti que si simplemente te expones demasiado al sol.
De hecho, la piel puede aportar información sobre la salud subyacente de una persona con un detalle asombroso: una tonalidad amarillenta sugiere problemas hepáticos. Si aparecen parches amarillos, rojizos o marrones que se vuelven duros al tacto, el médico podría desear realizar pruebas para detectar diabetes. Y una erupción distintiva en forma de mariposa en las mejillas y a lo largo del puente de la nariz puede ser señal de lupus.
Manos
Existen numerosas condiciones que pueden cambiar la apariencia o la sensación de tus manos. Si un profesional de la salud te pide que tomes su mano, podría estar evaluando tu fuerza de agarre; un apretón débil (junto con una marcha lenta) puede indicar varias condiciones de salud, incluida una posible insuficiencia cardíaca.
Bultos rojos o ampollas en las manos pueden indicar alergia al níquel. Si las manos te hormiguean o se sienten entumecidas, podría tratarse de un síntoma del síndrome del túnel carpiano, o de una señal de advertencia de un ictus.
Tomy González
Soy Tomy González, creador de Dietéticas Tomy. Escribo sobre comida saludable, productos de dietética, fitness y hábitos posibles, con una mirada simple y sin humo. Mi objetivo es ayudar a entender mejor qué comemos, qué compramos y cómo entrenamos, sin culpa ni promesas mágicas.