Científicos vinculan rasgo físico oculto con riesgo de enfermedad cardíaca

9 julio, 2026

Mucho de lo que sucede en nuestro cuerpo pasa sin que podamos verlo a simple vista, y esas cosas pueden influir en nuestra salud. Según investigaciones recientes, existe un indicador del riesgo de enfermedad cardíaca oculto en lo más profundo de nuestra anatomía. Afortunadamente, es posible tomar medidas para mejorar nuestras probabilidades.

Conozca a los expertos: Bharat Sangani, M.D., F.A.C.C., un cardiólogo con consultas en Gulfport, Misisipi, y Dallas, Texas; y Roxana Ehsani, M.S., R.D., C.S.S.D., L.D.N., una nutricionista dietética registrada y especialista certificada en dietética deportiva.

Los investigadores detrás del estudio, publicado en Radiology, examinaron la composición muscular de 11,000 adultos mediante resonancias magnéticas. Tras revisar los datos, llegaron a la conclusión de que aquellas personas con grasa “oculta” —es decir, tejido adiposo— dentro y alrededor de sus músculos tenían más probabilidades de presentar presión arterial alta, glucosa elevada, diabetes y niveles de colesterol poco saludables, factores que incrementan la probabilidad de enfermedad cardíaca. En cambio, quienes tenían menos grasa muscular y mayor masa muscular magra tendían a mostrar mejores marcadores de salud cardíaca.

“Normalmente, los músculos están compuestos principalmente por fibras musculares. Pero con el paso del tiempo, la grasa puede acumularse poco a poco dentro y alrededor del tejido muscular”, explica Bharat Sangani, M.D., F.A.C.C., cardiólogo con consultas en Gulfport, Mississippi, y Dallas, Texas. “Un punto importante: una persona puede parecer de un peso normal por fuera, pero seguir teniendo grasa poco saludable almacenada dentro de sus músculos.”

¿Cómo se “oculta” la grasa en los músculos?

La grasa tiende a acumularse alrededor del tejido y las fibras musculares en personas inactivas, con aumento de peso, que siguen una dieta desequilibrada y/o que padecen diabetes o resistencia a la insulina, explica el Dr. Sangani. En general, la masa muscular magra tiende a disminuir con la edad, lo que facilita la acumulación de grasa y “puede interferir con el funcionamiento de los músculos”, añade. También puede obstaculizar la eficiencia de los procesos corporales habituales, lo que resulta en un empeoramiento de los marcadores cardiometabólicos y en un aumento global de la inflamación.

¿Qué es la masa muscular magra? ¿Y cómo puedes aumentarla?

“La masa muscular magra es tejido metabólicamente activo”, explica Roxana Ehsani, M.S., R.D., C.S.S.D., L.D.N., una nutricionista dietética registrada y especialista certificada en dietética deportiva. “Cuanta más masa muscular magra tengamos, más calorías podremos quemar en reposo.” La masa muscular magra también ayuda a sacar la glucosa de la sangre, mejorar la sensibilidad a la insulina, reducir la inflamación y mantener un peso saludable, señala el Dr. Sangani, todo lo cual reduce el riesgo de enfermedad cardíaca. “La investigación demuestra que las personas con mayores niveles de masa muscular tienden a vivir más y a experimentar menos problemas de salud relacionados con la edad”, comenta Ehsani.

La buena noticia es que cualquiera puede desarrollar masa muscular magra. “La receta de dos ingredientes para ganar más músculo magro es, primero, practicar entrenamiento de resistencia al menos dos veces a la semana y, segundo, consumir suficientes fuentes de proteína de buena calidad a lo largo del día”, explica Ehsani. Ella recomienda incorporar ejercicios de fuerza en tus rutinas y añadir leche de buena calidad a tu batido posterior al entrenamiento. Consumir otros alimentos ricos en proteínas también puede ayudar.

La conclusión

“La lección principal es: la salud no se limita al peso corporal. También importa la calidad de la musculatura”, afirma el Dr. Sangani. “Incluso aumentos modestos de la actividad muscular pueden mejorar la salud cardíaca y metabólica a largo plazo.”

Tomy González

Soy Tomy González, creador de Dietéticas Tomy. Escribo sobre comida saludable, productos de dietética, fitness y hábitos posibles, con una mirada simple y sin humo. Mi objetivo es ayudar a entender mejor qué comemos, qué compramos y cómo entrenamos, sin culpa ni promesas mágicas.